Y la exclusión fue el discurso final

Editorial
 
   
 
 

 

…“Así se tomaron las determinaciones… esas fueron las condiciones”…

 

Emblemático por décadas para Tlaxcala, prototipo de la mejor manera de organizar eventos masivos, populares y de mediana extensión, el Festival Internacional de Títeres Rosete Aranda vive sus momentos más difíciles desde su creación: Apenas llega a la mitad de los municipios del estado, no hay una sola extensión fuera de la entidad, los buenos grupos nacionales se alejan del festival y los grupos locales son repelidos abierta y sin ambages por la institución convocante: el Instituto Tlaxcalteca de Cultura.

 

Y el discurso es doble y en sentido contrario: meses atrás el titular del ITC, Willebaldo Herrera, dijo públicamente que el festival se abriría a una más extensa participación de grupos locales. Parecía que respondía, así sea discursivamente, a las profundas críticas que el año pasado hiciera Emmanuel Márquez al festival (Piedra de Toque No. 34), así como a los yerros propios de Herrera  dos años atrás, cuando también públicamente acusó falta de calidad en los titiriteros locales y con ello justificó su no inclusión en el evento.

 

Nada… Falso… No hay marcha atrás… Persiste la inentendible exclusión.

 

¿Y la responsabilidad del ITC en la formación y desarrollo de artistas y de infraestructura?

 

¿Podrán y/o querrán decir que eso es inexistente?

 

En esta 31 edición del festival participarán sólo dos grupos: Factor Teatro y Kokonetes. El primero recoge lo que por años ha sembrado con buena semilla. El segundo es mucho más bisoño pero empieza a elevar su calidad resultado, sobre todo, de las asesorías que recibe de una institución también golpeada por el ITC: La Escuela de Títeres Mireya Cueto (lo de internacional parece ya un eufemismo).

 

Sólo dos grupos incluidos en el festival en cuya introducción ante la prensa los presentadores eludieron casi hasta el final dar explicaciones. Pero al final Armando Rosete no lo hizo, supondríase motivado por un arranque de sinceridad, y las suyas fueron las últimas palabras en el acto, pero también las más reveladoras:

 

…“Fuimos cuatro miembros del jurado (aunque el acta está firmada solamente por tres: Concepción Gómez Rábago, Edwin Ervelio Salas Acosta y el propio Rosete) y se seleccionaron los mejores titiriteros nacionales como estatales y locales. Fueron dos locales porque así se tomaron las determinaciones… esas fueron las condiciones. Pero creo que para próximos festivales trataremos de tener más grupos locales para que visiten más comunidades”.

 

… ”Fueron dos locales porque así se tomaron las determinaciones… esas fueron las condiciones…”. ¡Luces en la oscuridad!

 

Ya dos años atrás, en la presentación ante la prensa del festival de títeres 2014, Willebaldo Herrera fue interrogado por la ausencia de grupos locales en el festival, ¡y en esa edición fueron tres, no dos como ahora! El titular del ITC respondió tajante: “¡No hay calidad!”. Se le cuestionó entonces sobre los resultados de las políticas públicas que en casi 30 años no habían sido capaces de generar calidad en los titiriteros locales. “¡No hay calidad!”, se refugió nuevamente en la sinrazón.

 

El año pasado Emmanuel Márquez fue intensamente crítico y señaló, con razones claras y precisas, lo que desde su percepción lastra ya al festival: La planeación, la organización, la operación, la extensión, los alcances… ¡todo!

 

Este año, el último de la actual administración estatal que los artistas ven esperanzados ante los inminentes cambios en el ITC, Willebaldo Herrera dijo meses atrás que el 31 sería un festival incluyente en el que tendrían acomodo cuando menos ocho grupos locales.

 

Aunque pareciese un acto meramente proselitista, no fundado en una revisión y adecuación de las políticas oficialistas, pese a eso la apertura podría significar mayor experiencia y roce foráneo para más grupos tlaxcaltecas.

 

¡Fue un engaño!

 

Armando Rosete nos regresó a la realidad: “…Fueron dos locales porque así se tomaron las determinaciones… esas fueron las condiciones. Pero creo que para próximos festivales trataremos de tener más grupos locales para que visiten más comunidades”.

 

¡Deja para mañana lo que puedes hacer hoy!... Un contrasentido.

 

Las autoridades, los gobiernos, son elegidos, nombrados o designados para hacer, no para no hacer.

 

El informe final del ITC tendrá que ser brutalmente desolador o un manual de hechicería.

 

 

 

contacto: piedra.de.toque@live.com

 

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