Imágenes labradas en
los rotos ídolos de jade

Juventino Sánchez de la Vega
 
   
 
 
Jardín de niños en 1945

 

I

 

TLAXCO: EN EL LUGAR DEL JUEGO DE PELOTA

 

Espéjase en la luna de agua clara,

arriba el cielo azul, como un damasco

con el polvo de plata que de Taxco

un orfebre habilísimo limara.

 

Y nace y crece de belleza rara,

saltando de peñasco, a otro peñasco,

“El Río de Esmeraldas” de mi Tlaxco

que “Juego de Pelota” se llamara.

 

De los montes azules y lejanos

el agua se descalza y se resbala,

el agua niña de los pies enanos.

 

Y de esmeraldas de los campos gala,

el Zahuapan es río de los granos

que germinan y crecen en Tlaxcala.

 

II

 

TETZITZILICA: PIEDRA QUE RESUENA

 

Aquí la viva lengua mexicana

nos dejó su raíz sobre la arena

y a los martillos de la brisa suena

como la herida voz de una campana.

 

Tetzitzilica –jade y obsidiana-,

Tetzitzilica, piedra que resuena,

de tzillini, sonar, música plena,

¡Un derretir de plata mexicana!

 

Tetzitzilica, imagen del sonido,

en la discreta soledad canora,

para vibrar al caracol oído…

 

burilada canción hecha de aurora,

es para el corazón cada latido

y música del alma cuando llora.

 

III

 

EL JEROGLÍFICO DE CONTLÁN EN SINFONÍA NARANJA

 

Paisaje espiritual de la cerámica

de Contla en este valle florecida,

de la piel de naranja frutecida

presencia de la flor epitalámica.

 

Arquitectura espiritual, dinámica

del sol en el topacio retenida,

y sólo por el sol reconstruida

en acuarela de la voz: Cerámica.

 

Paisaje espiritual que nos intuye

del sol en el crepúsculo, la Gloria,

la luz naranja, que el pincel diluye,

 

nos pinta de naranja la memoria

y el fruto de Contlán se reconstruye

-“¡en esa verde selva de la historia!”-

 

IV

 

TOZI: LA ABUELA DE LOS DIOSES DEL CORAZÓN DE JADE

 

Corazón de la tierra, Nuestra Abuela

del corazón de Jade alimonado,

con sus mazorcas de algodón hilado,

inventó los tejidos de la tela.

 

De aquí la industria del tejido vuela

cual mensaje, lucero deshojado,

en fiesta de color, -festín tramado-,

que en los telares se volvió acuarela.

 

En la remota Edad de Obsidiana,

el Sol pintó su rostro de amarillo

cuando el iris listado de oro y grana,

 

sobre Chiautempan estampó su brillo

y floreció el milagro de Santa Ana,

que en el norte llamaron de “Saltillo”.

 

V

 

PAISAJE DE TIZA

 

Del palacio de Aztahuatlacaztalli

las garzas en desliz, tienden el vuelo,

cuando se ciñe vaporoso velo

Reina de Tamoanchán, Xochiquetzalli.

 

Y de turquesa verdeazul teocalli

es Matlalcueye de enlunado anhelo,

que se alza cual pirámide hasta el cielo

resinada de esencias de copalli.

 

Allí surge, en su trono levantado,

Chalchihuetlicue, la diosa de la enagua

de esmeralda y palacio alimonado,

 

en el río de espumas de piragua

y se posa la luna en su tocado

azul, de azul pintado en gotas de agua…

 

VI

 

TLAXCALA: PRINCIPIO Y CUNA DE LA PATRIA

 

La Noche se ha juntado con el Día.

Camaxtli se hace un Argos en la esfera,

porque el valle de mar se primavera

en un fondo de pura poesía…

 

En el fondo de azul marinería

Matlalcueye de luceros reverbera,

como si de las aguas emergiera

Venus morena de la azul bahía.

 

Tláloc abre los ojos a la historia,

los párpados –luceros en escala-,

para ver de este pueblo la victoria.

 

Y el color del pincel se vuelve gala,

para alumbrar el valle de la gloria

que fue principio y cina de Tlaxcala.

 

VII

 

EL RÍO ZAHUAPAN

 

En círculos de jade estructurada

sobre su lecho de esmeralda fina,

una serpiente azul lenta camina

por la Calle Real de luz sembrada.

 

Junto a la orilla verde soleada,

herida por el sol, se indetermina

su mirada más clara, diamantina,

llena de ojos y a un tiempo deshojada.

 

Allí donde la luz es verde aurora,

en Chalchihuapan de esmeraldas puras,

el paisaje de tiza se colora.

 

Tlaxcala es un hechizo de hermosuras

y el río Zahuapan, serpiente seductora,

es el río de fechas y culturas.

 

VIII

 

TLAXCALA: SOL DE MAÍZ: TEOCINTLE

 

Dicen que aquí, los hábiles guerreros

lanzaban a la piel del firmamento,

una mazorca de maíz al viento

y se desparramaban los luceros;

 

porque los agilísimos arqueros,

con la flecha del pensamiento

clavábanla del aire al movimiento

y se multiplicaban los graneros.

 

Así nació Tlaxcala Soberana

en la Tierra del Pan, como un tesoro,

y frente a los cuchillos de obsidiana,

 

bajo el azul de libertad decoro,

“Cuatro Arqueros”, a la tarde y a la mañana,

Desgranaban el sol, ¡mazorca de oro!

 

IX

 

LA GOTA DE LECHE

 

Dicen que una doncella florecida,

alta de pechos, a la luz temprana,

en un vaso labrado de obsidiana

vertió una gota de licor de vida.

 

La noche fue en el vaso amanecida,

cuando vino dorado, en la mañana,

vertió la blanca Mano Soberana,

de la paloma del amor crecida.

 

En la noche del vaso se hizo duelo.

Se colocaron seis jarillas gualdas

que empujaron los pechos hasta el cielo,

 

convertidas en lluvia de esmeraldas

y al enemigo, declinando el vuelo,

¡Traspasaron el pecho y las espaldas!

 

X

 

LA ESMERALDA DE CAMAXTLI

 

¡Dicen que la esmeralda deslumbrante

a los rayos del sol, de llama fría,

de Camaxtli en el pecho, parecía

centellador y colosal diamante!

 

Con llama verdecida, centellante,

integraba del pueblo la alegría

y ondas de radioactiva sinfonía

con sus rayos lanzaba desafiante.

 

Esmeralda otoñal, como la Estrella,

síntesis de Tlaxcala y de su Historia

que con el fuego verdecido sella,

 

la Agricultura que alumbró la Gloria,

pero Camaxtli la perdió y sin ella,

¡desde entonces no ha visto la victoria!

 

XI

 

LA CAMPANA DEL CONVENTO

 

¡Digo mal! Es Tlaxcala Soberana

primogénita de este Continente,

que diademó la Libertad su frente

con la Gloria caudal de ser cristiana.

 

Su símbolo de luz es la Campana

del Convento, de nube de serpiente,

y es armonía musical viviente

en la voz de la lengua castellana.

 

La lengua Nacional cuya prestancia

se reviste de lírica elegancia

cuando del Arte la belleza invade…

 

la lengua castellana es timbre de oro

la que, con gracia y virginal decoro,

¡Labró los Rotos Ídolos de Jade…!

 

XII

 

ENVÍO

 

Y Tlaxcala parece una Garnata

donde reina el hechizo y el encanto,

la que, tiene del cielo bajo el manto,

el Cuauhtzin por corona de escarlata.

 

El lucero del alba de hace plata

sonora de la voz, que alzo en el canto,

y el corazón de jade yo levanto

en esta fecha memorable y grata.

 

Vuestro nombre, señor, es letra fina,

que una paloma blanca con el ala

hoy escribe en la bóveda azulina.

 

La luz a la Ciudad viste de gala,

y a vuestra clara sombra de ilumina

¡El Águila Dorada de Tlaxcala!

 

Tlaxcala, Tlax. a 4 de noviembre de 1963

 

 

 

Juventino Sánchez de la Vega nació el 2 de junio de 1911 en el municipio de Tlaxco, Tlaxcala. Cursó estudios de filosofía y letras en el Pontificio Seminario Conciliar Palafoxiano de la ciudad de Puebla, donde obtuvo el título de profesor de segunda enseñanza. Ocupó las cátedras de latín y griego, de filosofía y letras en el Colegio de Bachilleres y la Escuela Normal Superior del Estado de Tlaxcala, así como en el departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad Autónoma de Tlaxcala.

 

 

 

Contacto: piedra.de.toque@live.com

 

 

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