Desde lo social la política cultural

Editorial
 
   
 
 

Ha empezado ya un periodo de tres meses de intensa polvareda que todo lo oculta. El espeso caldo de la política se derrama sobre toda actividad social, haciendo difícil la normal convivencia. El sulfuroso sentimiento de la sospecha envuelve toda actividad partidista y electoral: ¿Cuánto de lo que prometen y ofrecen están dispuestos realmente a hacer? ¿Cuánto están capacitados, candidat@s, cuadros y partidos, a realizar realmente?

 

Cientos de candidat@s recorren incluso los caminos más remotos, más apartados: ningún voto debe quedar fuera de su urna, advierten a sus equipos de campaña.

 

La iniciativa la tienen l@s candidat@s. Ell@s buscan, ell@s señalan, ell@s indican.

 

¿Y nosotros, la ciudadanía?

 

¿Sólo sentados, esperando, pese a que una porción de nuestro futuro inmediato se dirime en las urnas?

 

¿No tenemos voz… o no queremos o no sabemos usarla?

 

Las redes sociales pueden y deben servir para algo más que para murmurar. Bueno sería que acaso como mero ejercicio… o como la construcción de nuestro propio destino, empezaran a circular propuestas, puntos, temas para delinear una próxima política cultural en el estado, los municipios o el Congreso.

 

Sólo ideas, si se quiere sin pulir, que incidan en la actividad artística y en la preservación de nuestras tradiciones. Ladrillos que, uno a uno, levantarán el edificio que nos albergará a todos.

 

¡Lo importante es no quedar al margen!

 

Ya en este número de Piedra de Toque Carlos Villaseñor advierte la muy pronta necesidad de armonizar las legislaciones locales con la federal, ante el requerimiento de dar cuerpo al entorno de la nueva Secretaría de Cultura federal.

 

Vendrá entonces la exigencia de conformar, a pasos acelerados, una nueva legislación, con la probabilidad de tener entonces que construir una Secretaría de Cultura estatal. Eso debería obligarnos a replantear políticas, programas, recursos, acciones…

 

Las campañas electorales en marcha y la eventualidad de hacer modificaciones a la legislación local administrativa y culturalmente hablando, son de suyo suficiente motivación para aflojar el músculo y liberar pensamientos: ¿Cómo queremos o necesitamos que las autoridades trabajen? ¿Con qué bases y hacia qué objetivos?

 

Cada uno de los trabajadores de la cultura en Tlaxcala tiene una idea sobre cómo construir ese estado ideal de políticas de fomento a las artes y a las artesanías. ¡Suéltenlas! ¡Libérenlas!

 

No es conveniente esperar que algunos de los cientos de candidat@s en campaña nos descubran un camino que desconocen. No pueden porque no saben. Así ha sucedido siempre.

 

No. El camino debe ser iluminado por quienes cotidianamente transitan por sus luces y por sus sombras. El proyecto que después será un cuerpo de políticas debe ser desbrozado desde la sociedad, desde la experiencia comunitaria.

 

Quien llegue tendrá sólo que seguir las directrices consensadas.

 

Facebook, la prensa, la radio y la televisión… todos los medios pueden ser la vía para construir una propuesta colectiva de políticas culturales. Piedra de Toque está a la disposición de ustedes.

 

¡La decisión está en sus manos, no en las de l@s candidat@s!

 

 

 

cotacto: piedra.de.toque@live.com

 

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