Prevén para 2017 caída
presupuestal en cultura

José Luis Puga Sánchez
 
   
 
 
Rosa Romero Foto: Christa Cowrie

 

Fuerte, muy fuerte será el impacto presupuestal en materia de cultura que habrá de resentirse en el país en 2017, ya que mientras el año pasado el ahora extinto Conaculta y las instituciones coordinadas recibieron alrededor de 17 mil millones de pesos, y ahora el proyecto para el ejercicio 2017 propone que reciban 11 mil millones de pesos. Esta disminución, en caso de concretarse, sería de alrededor de 239 mil millones de pesos, lo que se traduciría en una caída de 36 por ciento en el sector cultura.

 

Carlos Villaseñor Anaya, experto en la convención 2005 de la Unesco y participante en una ONG reconocida por la convención 2003 de patrimonio inmaterial, advierte de la enorme posibilidad de una caída presupuestal para dentro de pocos meses, situación que tendría su origen en el incremento del pago de la deuda en el presupuesto federal y la disminución de los ingresos petroleros, lo que ha traído como consecuencia una reducción del presupuesto distribuible, de ese presupuesto del cual el gobierno federal puede disponer para realizar programas.

 

El proyecto de presupuesto 2017 –informa- continúa la creación de la Secretaría de Cultura y avanza en la definición de una ley general de cultura. Empero, la reestructuración integral de las políticas públicas en materia de cultural podría quedar al arbitrio de los funcionarios, a las ocurrencias de los diputados, pero si logramos hacer que la reordenación del sistema cultural sea con base en la reglamentación de los derechos humanos, estaremos dando un paso muy importante como creadores, como conservadores del patrimonio, pero también para garantizar el pleno ejercicio del derecho humano de acceso a la cultura y de los derechos culturales de la población en general.

 

La eventualidad de esta debacle presupuestal abre, sin embargo, la posibilidad de analizar el rumbo del modelo gubernamental en cultura. Tenemos –convoca Villaseñor- preguntarnos si debemos tener más dinero para seguir haciendo lo mismo. “¿Lo que estamos haciendo en términos de política cultural nos está dando mayores capacidades y mayores habilidades para participar más equitativamente en las sociedades del conocimiento? Desde mi punto de vista la respuesta es claramente que no. Tenemos que hacer una revisión de las políticas culturales y la revisión es, precisamente, en el sentido de garantizar el derecho humano a la cultura y de propiciar que la cultura, lejos de ser solamente una recreación o un testimonio del pasado, sea esta vertiente que proporcione capacidades, que proporciones habilidades, que de mayor facilidad para dialogar con esta diversidad cultural que ahora está presente, con este mundo plenamente interconectado e interactivo”.

 

No se trata solamente -añade- de tener capacidades artísticas, sino también capacidades para el diálogo intercultural para generar espacios de negociación pacífica de las controversias, para lograr trabajar en conjunto en ambientes culturalmente diversos, en fin. La cultura me parece que tiene que reordenarse para atender las necesidades que estamos viviendo ahora en la segunda década del siglo 21.

 

- ¿Cómo enfrentar esa eventual reducción presupuestal desde las mismas organizaciones sociales?, se le interroga.

 

Y Carlos Villaseñor contesta: Es un momento que será muy duro y muy importante. Tenemos muchos años de haber generado ya una dependencia tal de los recursos federales y estatales, que prácticamente hoy no concebimos el desarrollo cultural si la institución no apoya con una parte económica o prácticamente con todo.

 

Y advierte que será un golpe muy duro porque prácticamente todas las instituciones estatales de cultura en el país dejan de contar con el recurso piso, no tiene el recurso que en muchos estados significa el recurso que estaba destinado cien por ciento a la operación. No son pocos los casos de estados donde el gobierno estatal únicamente paga el capítulo 1000 de sueldos, 2000 y 3000 de recursos materiales y de servicios y toda la operación estaba financiada por el recurso piso y los etiquetados que otorgaba la cámara de diputados y bajaban a través del Conaculta. Hoy esto prácticamente no existe. Conforme a los números que tenemos la Secretaría de Cultura va a tener libre para ejercicio de gasto después de capítulo 1000, 2000 y 3000 que van a representar el 86 por ciento, va a tener solamente un 14 por ciento de su presupuesto para realizar actividades; eso significa mil 860 millones; esto significa prácticamente cuatro millones de pesos en promedio al mes por estado. Esto probablemente sonaría mucho, pero todavía tenemos que deducir becas y los programas nacionales que realizaba el Conaculta, hoy Secretaría de Cultura.

 

Vendrá una astringencia muy fuerte. Pero me parece que esto va a tener dos efectos muy interesantes: la primera es que va a desvincular la posibilidad de hacer actividades culturales de la existencia de un recurso gubernamental, nos va a hacer conscientes que para hacer cultura no necesitamos ni el recurso ni el permiso de los estados o de los gobiernos. Segundo: va a generar muchas dinámicas de participación social horizontal, que son necesarias tener.

 

Esto va a permitir que las organizaciones de la sociedad civil encuentren nuevas alternativas, nuevas alianzas, que trabajen más horizontalmente y en el mediano plazo va a generar una dinámica de lo cultural desde la sociedad civil, como un derecho humano que se ejerce en el ámbito de lo privado, que no requiere los permisos de los estados, que no se realiza únicamente con recursos estatales, que va a ser importante para el país.

 

- ¿Es viable o necesaria la creación de la Secretaría de Cultura estatal para estar a la par de la federación?, se le pregunta.

 

Me parece –responde- que Tlaxcala tiene un pendiente: establecer constitucionalmente de manera muy clara el derecho de acceso, participación y disfrute de la cultura; darle su lugar a los derechos culturales. Desde luego, revisar las organizaciones institucionales y ver si están correspondiendo ya no solamente con las necesidades de Tlaxcala, sino a las necesidades de conectividad con el organismo federal y desde luego una ley de cultura que establezca claramente los derechos culturales de los tlaxcaltecas y proporcione a las instituciones los elementos necesarios para que puedan actuar en favor del ‘garantismo’ cultural y en la promoción del pleno ejercicio de los derechos culturales de toda la población del estado. Debemos comenzar a tener claro que la cultura y las artes no son nada más para los artistas, no son únicamente para los preservadores del patrimonio, sino es la manera que tienen las personas para construir una visión del mundo, una manera de estar en el mundo… y cada uno de nosotros ve el mundo a partir de las cosas que ha comido, de cómo ha bailado, de la lengua que ha escuchado, de los paisajes que ha visto, de la música que ha cantado… todo esto conforma nuestra manera de estar en el mundo, y la cultura es el vehículo por excelencia para permitirle a la gente que acceda, participe y disfrute de esta diversidad de códigos, de símbolos, de significados, los apropien y con ello construyan su manera de estar en el mundo.

 

En Tlaxcala leyes sólo existe la ley que crea al Instituto Tlaxcalteca de Cultura… hay una ley de patrimonio que está muerta desde hace muchísimos años y ya prácticamente no se da cuenta de ella, pero no hay una ley de derechos culturales ni una ley general de cultura que, por ejemplo, podría establecer claramente la forma de articulación entre la institución estatal responsable de las políticas públicas culturales con las organizaciones municipales: ¿Cómo nos ponemos de acuerdo para articular un sistema coherente de promoción de la cultura? Pero ya no solamente la feria tradicional, o solamente cuando es necesario traer al imitador del imitador del imitador de Juan Gabriel, porque las restricciones presupuestales ya es lo único que permiten… y que son eventos que no producen sentido en la población, ya no son expresiones artísticas que regeneren la cohesión de la población y que le permitan compartir un sentido de su desarrollo.

 

 

 

 

contacto: piedra.de.toque@live.com

 

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