Se mueven espacios sociales

Editorial
 
   
 
 

 

Fin de año y de sexenio parece ineludible dejar salir en catarsis las iras contenidas, las frustraciones enlatadas, los deseos incumplidos, las metas postergadas… todo para arañar quimeras.

 

Y los naufragios se endosan a la institución mal dirigida, al funcionario carente de conocimientos y sensibilidad, a los medios de información que desinforman con su incultura, a la sociedad que los ignora por su analfabetismo funcional. Los hacedores de arte reparten culpas como alcohol en navidad.

 

El tono adquiere, entonces, visos de amargura.

 

Pero no, no todo es oscuridad. El huracán tiene siempre su ojo de calma.

 

Existen, escasos, proyectos que sin el visto bueno oficialista avanzan con paso seguro, sorteando malas caras y zancadillas. Hay quienes desde su silla social alumbran, con haz cerrado por ahora, caminos que pueden ser transitados por muchas más.

 

Evolucionan con el mínimo de apoyos oficiales, soportados más por la energía propia, el compromiso solidario, la vocación alimentada y una respuesta social que crece visiblemente.

 

Desde La Libertad, el centro cultural mejor empujado y que hoy la incompetencia y la barbarie amagan con desaparecer, se impulsa el Festival de Artes Escénicas Tlaxcala Cuna del Teatro, este 2016 en su tercera edición.

 

Cierto, el festival se convoca, se organiza y se presenta básicamente en foros gubernamentales, pero es empujado en primera instancia por la madre que lo parió: Gloria Miravete, quien ha logrado dar cuerpo a un pequeño grupo de amantes del teatro y entre todos dan forma al banquete.

 

Y el Cunafest este año dio muestra de cierta madurez, de mayores alcances, de un impacto más certero.

 

Claro, el primer paso es llegar, muy importante, pero mantenerse y crecer es igual de trascendental

 

La galería Casa de la Nube cumple ya dos años de navegar en este mar de tormentas. Lo suyo es la poesía y las artes plásticas… y lo hace bien, fundamentalmente debido al sudor y entrega de su poseedora, la diligente Isolda Dosamantes.

 

Difícil en cuanto a su ubicación, la galería gana asiduos que refuerzan el proyecto. Y acaba de inaugurar su tercera remodelación, cada una con un crecimiento en cuanto a espacio y posibilidades.

 

Con varios encuentros de poetas organizados ya, la lista de asistencia crece. Son más poetas locales los asistentes, en tanto que la presencia extranjera es bastante más acentuada. El futuro inmediato para Casa de la Nube luce promisorio.

 

Casa Contarte tiene en la necedad su mayor virtud, Wendy Murillo y Arturo Pulido no desmayan en su disposición de hacer de este espacio, punto obligado para los amantes de las artes escénicas. El teatro y los títeres generalmente cada semana encuentran abrigo en este lugar.

 

Apenas en octubre dieron forma a su tercer festival internacional de títeres, donde en una semana presentaron grupos locales y de Argentina, Italia y de España. Este festival es realmente suyo, ya que no reciben recursos oficiales. Es la suya una empresa que descansa casi íntegramente en sus relaciones profesionales y de amistad… y ha sido difícil, muy difícil, pero mantienen la intención que apuntalan con voluntad: Casa Contarte tendrá reconocimiento social y sus funciones tendrán eco.

 

Espejo Ilusión acaba de cumplir once años en la brega, periodo digno de reconocerse al desarrollarse en un páramo tan inhóspito como el nuestro.

 

El suyo es un trabajo con guiño comercial pero que se conserva a contra viento. Años se mantuvo en Chiautempan y ahora alquila un nuevo espacio, mucho más amplio y con más posibilidades escénicas, aunque requiere rehabilitación y adecuaciones.

 

Erick Barba logra convocar cada año a un buen número de alumnos y, juntos, llevan adelante temporadas en su espacio cada fin de semana, además de giras dentro y fuera del estado. Es posible advertir que Espejo Ilusión es la única compañía que mantiene actividad por su cuenta todo el año.

 

En el más anónimo rincón del estado, ahí donde termina la carretera y los huizaches forman largas hileras, en Altzayanca, La Casa del Agua lleva adelanta una callada labor de gestión comunitaria, de promotoría cultural.

 

Más de cinco años atrás el pintor Rafael García Cázares decidió abandonar las comodidades de la gran capital estatal y abrió un espacio para la educación y la cultura. Hoy La Casa del Agua tiene un nombre conocido en la región. Si se pregunta por ella, muchos dedos señalarán el camino.

 

Es una vieja casona rehabilitada que brinda varios servicios de atención social, y el arte es el más subrayado. Han logrado, por cierto, una semana de intercambio cultural con una pequeña población francesa y, por ello, en siete días la pequeña población ha visto talleres, conferencias, exposiciones de artistas franceses in situ. Deseable es que el intercambio se amplíe y se profundice… pero Cázares tiene la palabra.

 

En la punta opuesta del estado, en San Pablo del Monte, un pequeño conglomerado de artistas, inclinados sobre todo a las artes visuales, dio forma a la asociación Arte a 360º con la cual realizan una activa labor de educación y difusión cultural en la zona.

 

Llevan talleres, conferencias, exposiciones y tienen gran comunicación con la capital tlaxcalteca, pero sobre todo con la poblana y la ciudad de México.

 

El adelgazamiento de los presupuestos oficiales, la oscuridad con la que se mueven los funcionarios públicos, la absoluta ineficiencia con la que son manejadas las instituciones tienen un impacto en la actividad artística y cultural social, pero no han sido lo suficientemente determinantes como para detener en seco el río social.

 

Estos casos someramente pautados son ejemplo vivo de que el actuar social puede y debe mantener su paso, con las instituciones, sin las instituciones o a pesar de las instituciones.

 

¡El sarpullido se propagará!

 

 

 

 

 

contacto: piedra.de.toque@live.com

 

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