Los colores del agua

Alan Cervantes Islas
 
   
 
 

 

I

 

Eres cuerpo de agua           esencia una y múltiple

tus formas crecen                como creció el mundo

 

 

cambias a instantes

                                    intermitente

                                                            cambias

 

 

corres por tus únicos cauces designados

            llevando alimento de jardines

                        haciéndote sonrisa de flores

sonrisa de niña que se arropa en las faldas del

amanecer

            para desanudar colores

 

 

corres tanto

            y sin embargo

                                    te quedas

porque tu alegría sólo es para imaginar el mundo

            desde éste     tu paraíso

                        sin ventanas

 

 

II

 

Naciste de la materia que es como un milagro

agua de piel clara y cuerpo tibio

lugar de conjunciones

sitio donde la luz y la sombra se reparten

            como una respiración

 

 

agua que propició el hallazgo de una tierra

          para fundar el mundo

principio y final de los misterios

 

 

agua desde donde inicias

           porque su cuerpo es el tuyo

la justa forma que te corresponde

 

III

 

Es agua de dulce reposo

          desde donde miras tus noches sin dudas

                       y tu luna sin tinieblas

desde donde sueñas

             donde habitas

                          sin quebrantos

 

 

desde donde nadas en tu alborada de luz líquida

sin que se aglutine en tus ojos la tristeza

sin que corran por tu sangre los duelos

 

 

del agua naciste

agua de hondas raíces y llovizna cálida

 

IV

 

Pero a la mitad de ti ajena a tu forma esencial

creció también cierta nostalgia prematura

            como una sed que no se sacia

ciertas ganas de no quedarse a dormitar la vida

sueño de peces en vuelo            de parvadas en fuga

            que van hacia tierra no pisada

a cielos más altos

            al recuento de los ocasos

donde se hallan las palabras para las que estás lista

             y que te faltan

 

V

 

El agua es agua

nos conduce desde la luz hasta la muerte

cuna dolorosa y sepulcro blando de los huesos

 

 

el agua es agua

bálsamo de la rosa que nace junto a la ortiga

 

el agua es agua

canción de cuna y melodía de insomnio

 

agua que es mundo

            que es carne

agua que eres

agua convertida en lágrima de asombro

            y túmulo temprano de tus edades

 

VI

 

Quién hubiera pensado que saldrías de tus cauces

             para irte a otros

             légamos estrechos

 

 

que irías tras un cuento de hadas

para hallarte malsoñando sin final

           y marchita

buscando tus presencias

                   tus ausencias

con tu quedo llanto y cristal de risa

con tus ojos que son como dos lagunas que esperan

y desesperan

                                   buscando

 

VII

 

Acaso aún recuerdas las palabras

 

tú dormías

el viento sembraba sus rumores de noche

            a intervalos

                        a susurros

rumores que se fueron haciendo voz madura

            hasta penetrarte en sueños

mosaicos de historias que no acaban

realidades de papel

verdades de juguete puestas en versos delgados

 

VIII

 

Palabras

 

palabras regadas en ramilletes fantasmales

 

palabras nacidas del polvo de los siglos

 

palabras que se hicieron costumbre de ojos abiertos

 

palabras suelo de aire

 

palabras trampa de miel

 

una promesa azul y lejana

 

IX

 

Amanecer en la contemplación sin asombro

            Del que mira a sabiendas la luz diaria

 

prescindir de las distancias prontas

            porque ya los pasos no caben

 

nada bastaba

 

ni rediseñar los mullidos lienzos de verde y granate

 

ni sumar la algaraza

 

ni prolongar el entusiasmo

 

ni la dicha clara del alba

 

todo era añadirle recovecos a las horas

apresurar los minutos en busca del instante inédito

             que debía llegar y no llegaba

 

X

 

Fue necesario conjurar el bostezo

           para no sucumbir

y no sucumbir

           bajo esta calma inquebrantable

 

 

fue necesario

            deshojar a deshoras fantasías

porque el suelo primordial

            semejaba un marasmo de hastío

 

XI

 

Y el cielo

           allá arriba

           cada día más cielo

           que te devuelve las miradas

y espera

 

XII

 

Fluir

 

fluir es no quedarse

fluir es buscar el estribo     descubrir el cauce

distinguir las distancias      las coordenadas

negar el reposo         y la repetición de los actos

 

Irse

 

nada más que para no cruzar dos veces

 

y sin embargo         bifurcarse

soñarse planicie     plantío

                                  raíces reventando

soñarse posibles     y múltiples

 

fluir es irse.

 

XIII

 

Quisiste ser murmullo de sol

            contradecir tu imagen

            ir contra ti misma

 

alguien te dijo

            conserva tu lecho de flores y hierba fresca

            espera sin premuras

             descree de los oasis del tacto

 

pero no

 

estaba la urgencia de irte en desbandada

a recorrer los cielos y anidar

en el calor del verano de otro aliento

 

ir alto

                                                   cada vez más alto

con alas prestadas

 

 

 

‘Los colores del agua’ está contenido en el poemario ‘Virgen de agua’, ganador del primer lugar del VII Concurso Nacional de Poesía del Pitic y Reconocimiento Alonso Vidal, promovido por el Instituto Municipal de Cultura y Arte de Hermosillo, Sonora, en 2008.

 

 

 

 

contacto: piedra.de.toque@live.com

 

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