Estatuto de poeta

Silas Correa Leite
 
   
 
 

 

Primer acercamiento para un esbozo de proyecto amplio, total e irrestricto

 

Artículo Uno

 

Todo poeta tiene derecho a ser feliz para siempre, además de para siempre, cuando eventualmente ese “para siempre” tenga algún fin.

 

Artículo Dos

 

Todo poeta podrá compartir su locura, pasión y sensibilidad con mil amores, pues a todos amará con el mismo preludio en los ojos, algunas alas en las alforjas y muchas cítaras encantadas en el alma; así, sin manta y sin papeles.

 

Parágrafo Único

 

Ningún poeta podrá ser requerido, a no ser para que su ex-musa sea infeliz para todo el resto de los días que le queden en la tabla de carne de este Planeta Agua.

 

Artículo Tres

 

Ningún poeta padecerá de hambre, tristeza o soledad, porque la tristeza es la identidad del poeta y la soledad es su patria, siendo que el hambre bien puede ser resuelta por el rifle o el cianuro. Y además, un poeta no necesita de soledad para estar solo.

 

Y solo de sí mismo, por la propia naturaleza, con sus encantamientos, mundo-sombra y cantos incendiarios.

 

Artículo Cuarto

 

La madre del poeta será el magno santuario terrenal de sus días de lucha y sueños contra molinos, falta de gracia e iluminaciones.

 

El hijo del poeta será como tallo al viento, cáliz de liturgia, corriente de río: deberá adaptarse al padre llamado loco por no tener la lucidez del común de los mortales... y al velado elogio de la envidia espuria.

 

Artículo Quinto

 

Ningún poeta será más grande que su país, mas ninguna frontera o división habrá para el poeta, pues su bandera será la justicia social, pan, vino, maná, leche y miel; además de pétalos y salmos para los que pasan en nubes blancas por la vida.

 

Y después serán: unos santos, otros no, unos irán, otros serán, unos semilla, otros dardo -y aún existirán otros.

 

Artículo Sexto

 

A todo poeta será dado pan, cerveza, amante y pasión imposible, lo que naturalmente será su sustento mental y fisiológico en tiempos inciertos y de vacas flacas o de mucho oro y poco pan.

 

Artículo Séptimo

 

Ningún poeta será apresado, pues siempre existirá, se defenderá y escribirá en legítima defensa de la honra de la Legión Extranjera del Abandono, a la cual deberá pertenecer con su botín de anécdotas; en su no-lugar: creará, será, permanecerá convertido en una letargia, un onirismo.

 

Artículo Octavo

 

La infinita soledad del espacio siempre atraerá a los poetas.

 

Artículo Noveno

 

En caso de que el poeta emprenda el viaje no planeado, tome licor de ausencia, o se vaya a vivir al sol, nunca será llorado lo suficiente; ni le colocarán tulipanes de neón, dalias de aurora, estrellitas de leche o dientes de león sobre el cuerpo que cayó en buena lid.

 

Será servido a las plañideras, amigos, parientes, ángeles viajeros y guardianes, vino de buena cosecha en abundancia y pelotitas de arroz, pan de minuto y panecillos de harina salada.

 

Artículo Décimo

 

El poeta no precisará más que el radar de sus ojos, sus manos sensibles de artesano, el traqueteo de su cincel interior, su creatividad, su aura bendita y el halo con tintes de luz, para despojarse de sus finezas íntimas en verso o en prosa, como pertenencias, reclamos y renuncias.

 

Artículo Décimo Primero

 

El poeta podrá vestirse como quiera; deberá luchar a diario contra la miseria y la mentira (riqueza indebida, lucros injustos), siempre velando por la paz social, o aún más, alimentando la utopía de una justicia plural comunitaria.

 

Quien gusta de las revoluciones de cantina es un grosero metido a una erudición alcohólica y pseudo-intelectual, seboso y burgués. El poeta gusta de un humanismo de hechos. ¡De aferrarse al trabajo en la lucha continua!

 

Artículo Décimo Segundo

 

El poeta puede ser: profesor, tornero, mecánico, operario, jardinero, fabricante de muñecas, velador, tragafuego, cazador de zorras, cantinero, seductor de monjas indecisas. El poeta no será visceral, insensible, frío o convenenciero.

 

Al poeta le está dado la función de crear. El poeta que escribe torcido por líneas sinuosas (erradamente), poemillas (poesía callejera y descalza) es ficción-angustia. Escribe (se despoja) para no llegar a la locura... para liberar sus sentimientos. Finalmente, el poeta es un “sentidor”.

 

Artículo Décimo Tercero

 

Si algún poeta fuera acusado ligeramente de alguna eventual infracción o crimen, la duda lo absolverá. Y si el poeta dice que es inocente su palabra estará por encima de la de los demás y su decir será sentencia y ley.

 

El punto de vista del poeta está por encima de cualquier sospecha. Y la óptica del poeta estará por encima de cualquier otra, y él será por siempre y por sí mismo el local del crimen en el viaje de la existencia. Más podrá colaborar con las autoridades, cometiendo el crimen perfecto. Al final sólo los imbéciles son felices.

 

Parágrafo Único

 

El poeta no falla, rehace caminos. El poeta no miente, inventa lo inexistente, traduce lo imposible, delata el devenir. El poeta no muere, es estrella en el cielo.

 

Artículo Décimo Cuarto

 

A los poetas se les abrirán todas las puertas, hasta las invisibles; serán abiertas todas las miradas, todas las almas, todos los caminos, todas las llamas, todos los cántaros de lágrimas y deseos, todos los secretos de esa dimensión o fuera de ella, en un espejo de matices.

 

Artículo Décimo Quinto

 

La primera flor de la primera aurora de cada nuevo día, será declarada propiedad del poeta de la calle, del barrio, del país o de cualquier poeta próximo a cristalizar como loco, como ermitaño o pionero de vanguardia.

 

En caso de naufragio o incendio, los poetas y las embarazadas primero.

 

Artículo Décimo Sexto

 

No existe poeta moderno o clásico, determinado matemáticamente como esfera de aislamiento, ni solo, alejado en su interior; pues las flores y los ríos no nacen nunca iguales unos a los otros, ni los poemas son ladrillos. Ningún poeta podrá producir sólo por estética, rima o lucro fácil.

 

La poesía no es para ser vendida, es para ser dada sin motivo. Una réplica, un soneto, una propina, un haikai, un pago a crédito, unos versos blancos, un salario del pecado, un mantra-banzo-blues. Y todo alumbramiento es medio boleto para el paraíso.

 

El poeta es todo la misma cosa, con mayor o menor grado de sufrimiento y las lecciones de sabiduría de ese sufrimiento, y por lo tanto cada uno tiene una carga mayor o menor de visión, lucidez, sensibilidad; oscilando entre lo racional y lo emocional, de acuerdo a su equipaje, su vivencialidad, su enfoque existencialista, de bon vivant.

 

Poetas hay entre los que piensan y los que piensan que piensan. Entre los que son y los que piensan que son. A todos les está dado el camino de mosaicos amarillos para la empresa de un caminar que lo madurará paulatinamente o no. Todo poeta es aprendiz de sí mismo, en busca de un camino íntimo, y escribe para oxigenar el alma. Al final, todos son semilla y saben que necesitan ser flor y fruto para recrearse en una eterna primavera.

 

Todo aquel que se diga poeta, así lo será, o así habrá de ser

 

Parágrafo Uno

 

El verdadero poeta no cree en el arte que no sea liberación.

 

Parágrafo Dos

 

El poeta bebe porque es líquido. Si fuese sólido comería.

 

Parágrafo Tres

 

El poeta es como la caña: lo mismo cortado, rallado, amasado; al ser puesto en la molienda de los días, tiene que dar azúcar-poesía.

 

Inciso Uno

 

El poeta también bebe para tornar a las personas más interesantes.

 

Parágrafo Cuatro

 

El poeta no viaja. El poeta bebe. Y todo poeta sabe que el hígado hace mal a la bebida.

 

Artículo Décimo Séptimo

 

El poeta tendrá que ser callejero, como pétalo de sacro cristal, frecuentador de barecillos como ángel noctámbulo, cliente de saunas mixtas como recogedor de esencias, sembrador de trigales dorados como iluminador de escenarios, cebador de canteros entre cabañas del bosque, entre el arado y la estrella, un heraldo posmoderno como declamador de salmos contemporáneos entre extraterrestres.

 

Parágrafo Único

 

El poeta rico deberá amar aún más al prójimo como a sí mismo, ayudando a los débiles y oprimidos, a los sin tierra, sin techo, sin amor, para entonces ser bienaventurado y poder escribir cánticos sobre la condición humana en el libro de la vida.

 

El poeta es antena de su época. Y el neo holocausto del liberalismo globalizador es el cáncer que se yergue y destruye las cosas bellas.

 

Artículo Décimo Octavo

 

A todo poeta trashumante y peregrino como Cristo, San Francisco o Gandhi, será dado su parte de afecto, su pedazo de hogar, su almohada de pétalos luminosos. Quien niegue fuego, aceite y abrigo al poeta, nunca tendrá paz por los siglos de los siglos, y sus generaciones estarán abandonadas entre un abismo y la Tierra del Jamás. Quien le diera abrigo a un poeta ganará más de un ángel de la guarda en el corazón del clan y entonces será bendecido hasta el final de los tiempos.

 

Parágrafo Único

 

El sabio discute sabiduría con otro sabio. Con un humilde el sabio aprende.

 

Artículo Décimo Noveno

 

El poeta podrá vestir como quiera, con sombrero de nubes, pies de estrellas binarias o manta de capullos de mariposas. Ningún poeta será criticado por ser loco, pues los locos heredarán la tierra y son enviados de los dioses. "Dios debe amar a los locos/ pues creó tan pocos...”. Un poeta podrá también andar desnudo, pues así venimos y así nos moldeamos en el taller de cerámica de nuestro Edén llamado Planeta Agua. Y la estética para el poeta no significa mucho, solamente contenido y esencia infinita.

 

Artículo Vigésimo

 

El poeta gustará del lujo, más debe luchar por una paz social conociendo la hermosa y real grandeza de ser simples como vuelo de pájaro que se posa en hangar fantástico, simples como ribera de río, o sendero cercado con tablitas verdes. Sólo en los simples hay pureza.

 

Articulo Vigésimo Primero

 

Ningún poeta, en tiempo alguno, por ningún motivo podrá ser convocado para batallas, lucha o guerras. Más podrá hacer revoluciones sin violencia. Podrá también ser solicitado para ser embajador de paz, enfermero de varices del alma o desvanecedor de cicatrices en el corazón; ofreciendo confidente, un hombro amigo, un abrazo de ternura, un adiós escondido, protector de aprendices, o prodigador de bendiciones; o ser circunstancialmente un mirón clandestino de la ridícula carta de algún suicida.

 

Artigo Vigésimo Segundo

 

La mentira para el poeta significa la cruz con certeza. En verdad, el poeta nunca miente, sólo inventa verdades técnicamente enteras y filosóficamente sistemáticas.

 

Artículo Vigésimo Tercero

 

La musa-víctima del poeta será enfermera, psicóloga, amante, mujer-bandera, cuna esplendida, santa. Tendrá que ser más que todas las convenciones formales, madera para toda su obra. En el dolor, en la alegría y en la tristeza, y hasta en un posible pacto de muerte.

 

Artículo Vigésimo Cuarto

 

El poeta no paga pensión alimenticia. O se está con él o se está contra él… La hija y sobrevivientes de una relación cualquiera, estarán bajo su cuidado directo e inmediato. Sus exmujeres serán para siempre aguas pasadas que no mueven molinos, como velas al viento de una nave de utilería, como ejercicios de abstracciones entre dudas, o como aprendices de los deseos íntimos de quien procura calma para rascarse.

 

Artículo Vigésimo Quinto

 

Todas las disposiciones en contrario quedan revocadas.

 

PUBLÍQUESE Y CÚMPLASE.

 

 

 

contacto: piedra.de.toque@live.com

 

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