Cinco micro cuentos

Piedra de Toque
 
   
 
 

 

GÉNESIS (GEN 1, 26)

-Antonio Jesús Cruz-

 

Dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Que mande sobre los peces del mar y las aves del cielo, a las bestias, a las fieras salvajes y a los reptiles que se arrastran por el suelo”.

 

Y creó Dios al hombre a su imagen. A imagen de Dios lo creó.

 

Desde entonces, el hombre vagabundea por la tierra creyéndose Dios.

 

 

 

LAS BALAS DEL ABC

- Mónica Cazón-

 

De repente las vi venir, contundentes e insaciables y, como para confirmarlo, sentí el sacudón cuando llegaron a mi pecho. Me estrujaron, se enquistaron al segundo y así de perniciosas siguieron horadando, atrofiándome de plano, dejándome hecha una andrajosa. Y con una pavorosa certeza comprendí, que las palabras poseen mayor velocidad que las balas, y el doble de precisión.

 

 

 

SIEMPRE EN FUGA

- Liliana M. Massara-

 

Es “tiempo de lluvia”, tiempo de amarse a media voz canta el Nano Serrat.

 

Ella recuerda la canción pero no puede justificarla consigo; las válvulas de su corazón no funcionan bien, parecen falladas. Una llamada telefónica equivocada la enfrenta a la vigilia del insomnio y el ruido tenue del agua cayendo, le despliega la memoria de aquellos amores furtivos. La lluvia continúa y un movimiento intermitente de su inconsciente la incita a marcar ese número azaroso. Una dicha inconmensurable le habilita los latidos al escucharlo pero la contundente negación de esa voz turba su acción y la silencia. Vuelve a acurrucarse en la soledad de su habitación. Deja de llover mientras la orfandad se instala en el umbral de su casa.

 

 

 

LA RUTINA

- Ernestina Mo-

 

La luz blanquecina la sacó de su letargo.

 

Al sentir la forma con que un elemento punzante, penetraba en su piel, se sacudió muy molesta.

 

Después de un rato, escuchó nuevo rumor de pasos.

 

-Señor... señor... no me encierre...

 

El empleado de la morgue, impertérrito, cumplió con su trabajo.

 

 

 

RETRATO DE MUJER CON RIESGO

- Patricia Nasello-

 

Toma palabras como foso, púa, espino, y las planta alrededor de sí.

Al momento siguiente, un árbol, florecido en ángeles guerreros, se despliega frente a sus ojos. Ramilletes de ángeles, a cual más bello a su modo marcial. Sembrar palabras abismales, filosas, es una tarea insegura. Ella aceptó tal peligro para obtener este resultado: una guardia armada. De ahora en más, nadie volverá a acercarse lo suficiente como para lastimarla. Y así será, siempre y cuando la soldadesca que ahora la protege no vuelva las espadas contra su pecho, sus convicciones, o su memoria.

 

 

 

PEQUEÑA FÁBULA SIN IMPORTANCIA

- Norah Scarpa Filsinger-

 

El gato persa, rechoncho y peludo, nunca llena su estómago. Reclama porque todo lo que va a su plato le resulta insuficiente. Reclama si acaso algún ratoncito mordisquea una cascarita de su pan. Los ratones, sometidos pero solidarios, arriman lo que tienen a su alcance, privándose del propio alimento. Cada vez engorda más el gato, y cada vez enflaquecen más los ratones.

 

El gato sabe convencerlos de que así, son todos felices. Pequeña fábula sin importancia

 

 

 

EL ESPEJO DE LACAN

- Rosemary Caballero Vega-

 

El espejo se rompió. Cuando descubrió que no podía seguir siendo padre, roto el espejo, corrió a refugiarse en los brazos de su madre. La anciana lo cobijó como cuando era niño. Le sirvió el desayuno, preparó el almuerzo, la cena, lo bañó y recostó en la cama para visitas. Había cumplido cincuenta y dos años y sido despedido del trabajo.

 

Desde el otro lado del espejo, su mujer lo llamaba, sus hijos lo llamaban. Meses después comprendieron que les llegó la hora y comenzaron a ser libres.

 

El hombre volvió a ser niño y a vivir, solo comer, y soñar, acaso, junto a su madre.

 

 

 

 

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