Se estrena Pérez Quitt
con libro no dramático

José Luis Puga Sánchez
 
   
 
 
Casting de 132 gatos negros para El Gato Negro, de Poe

 

Antes, siglos atrás, el binomio teatro y poesía era inseparable. El teatro se escribía con métrica y al dramaturgo se le llamaba poeta dramático. Shakespeare mismo recibió ese trato. “El teatro se escribía con literatura, con arte, con poesía, con metáfora”.

 

Hoy Ricardo Pérez Quitt se une al arroyo que intenta devolverle el teatro a la palabra sin eliminar la acción dramática.

 

Publicado por el Colegio Libre de Estudios Universitarios de Puebla, en coedición con la Secretaría de Cultura federal, ’El cuerpo de la noche’ es uno más de los festejos de Ricardo Pérez Quitt por sus 40 años de hacerle al teatro, cumplidos hace dos. Su único libro no dramatúrgico.

 

“Toda la vida he escrito teatro, pero una ocasión Ofelia Medina me pidió un poema. Le dije que yo no escribía poesía, solamente teatro, pero le di una cosa que ya había escrito que le llamo ‘unipersonal’, que era un estilo que usaba José Joaquín Fernández de Lizardi y se trata no de poemas exactamente, sino un texto poético representable. Ofelia me llamó después, me dijo que le había gustado y me preguntó si tenía otros. Entonces la Dirección de Literatura del INBA, que maneja un grupo de actores muy profesionales, a raíz de esto fueron rolando algunos unipersonales míos, con buenas voces, como Cecilia Toussaint, como Susana Alexander, y han tenido mucho éxito”.

 

Cuando Pérez Quitt cayó en cuenta tenía ya varios textos escritos, decidió entonces publicarlos. “Me habían pedido una obra dramática, pero en su lugar propuso el libro”… y se publicó. Y está enmarcado en el 40 aniversario de Pérez Quitt en el teatro.

 

De su obra dramática asegura que se ha montado alrededor del 60 por ciento, pero el cien por ciento de ella está publicada con ediciones mexicanas, en Francia, en Estados Unidos. Además, tiene una obra en temporada en Eslovenia.

 

La labor del dramaturgo –reflexiona- si bien no es representable todos los días, sí es una labor de todos los días. Estar pensando en la situación, en el tejido de la trama, pero sobre todo siempre ha sido un reflejo de lo más inmediato de la sociedad.

 

La dramaturgia es arte mayor. Es un arte complejo que en muchas de las ocasiones tiene un tiempo de caducidad. El dramaturgo está muy comprometido con describir a la sociedad y a los problemas de su tiempo. “Y en los unipersonales eso sucede también”.

 

Y el teatro también describe cómo la gente ha perdido la sensibilidad hacia la palabra. En la actualidad la gente apuesta más por la acción dramática que por la palabra. Y ha habido intentos de devolver el teatro y la literatura a la palabra, como Íbsen que en “El mundo” vuelve a hacer del teatro una poesía, no digamos Elena Garro en su teatro, o Salvador Novo y Javier Villaurrutia, que también fueron grandes poetas y estupendos dramaturgos.

 

“El cuerpo de la noche” fue presentado en marzo en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT).

 

 

 

contacto: piedra.de.toque@live.com

 

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