
José Luis Puga Sánchez
La política cultural en Tlaxcala, durante la segunda mitad del sexenio local, será de continuidad, con énfasis en la preservación de la identidad y el fomento de la participación comunitaria, informó la recién desempacada secretaria de Cultura local, Karen Álvarez Villeda.
La funcionaria reveló la raíz de su política: Desarrollar estrategias que permitan transformar a las comunidades usando, sobre todo, la cultura y las artes. La gestión cultural –dijo- es una herramienta para la justicia social.
Ante ello, se impulsarán proyectos de alto impacto abiertos a la enorme diversidad artística y cultural existente en la entidad. Fuera del dogma de la identidad, edad, sexo, religión, etnia, discapacidad, orientación sexual, género, estatus socioeconómico o geografía, las políticas gubernamentales en el sector transitarán hacia el derecho humano y social del acceso universal a la cultura.
Tal objetivo abarcará cuatro grandes líneas de trabajo: inclusión, diversidad, ampliación y descentralización. En suma, se busca, detalló Villeda, profundizar la cobertura de la secretaría para pasar de los 44 actualmente atendidos, a los 60. El objetivo es, ahora, proporcionar servicios a los once municipios restantes: Xicohtzinco, San José Teacalco, Tzompantépec, Tequexquitla, Lázaro Cárdenas, Emiliano Zapata, San Lucas Tecopilco, Santa Apolonia Teacalco, Santa Isabel Tetlatlahuca, Santa Catarina Ayometla y Santa Isabel Xiloxoxtla.
En conferencia de prensa, la nueva titular aseguró que la dependencia bajo su responsabilidad depositará su mirada en las infancias, las juventudes, los pueblos indígenas, las personas con discapacidad, las mujeres, las personas de la tercera edad, las diversidades sexuales y de género, así como la población privada de libertad.
Artesanos y artistas, en su individualidad o en grupo, serán sus motores.
La Secretaría de Cultura desplegará su actividad fincada en una fuerte coordinación interna y en una eficaz colaboración con otras dependencias afines, lo que le permitirá –se espera- robustecer la formación, desde la etapa de iniciación hasta la profesionalización.
Karen Villeda adelantó que habrá mucho acompañamiento: se capacitará a los municipios para que realicen caravanas culturales, se replicarán programas “exitosos”, que no identificó; se capacitará a artistas y artesanos en la elaboración de proyectos autogestivos; se impulsará la creación y la investigación, se protegerá o se reactivará, según sea el caso, el patrimonio cultural material e inmaterial.
Además, reveló que está ya programada la digitalización de los archivos históricos de cinco municipios, con apoyo del Archivo General de la Nación y el área de Memoria: Hueyotlipan, Panotla, Xaloztoc, Tetla y Tlaxco.
En una dicotomía de pasado y futuro, dijo que en tanto se preserva la memoria, con su carga de tradiciones y formas de vida cultural, se fortalecerá la innovación, el uso de tecnologías creativas, la virtualización y la digitalización.
Importante para su gestión será hacer converger el arte y la sostenibilidad.
Tlaxcala, lo recalcó, es una potencia cultural. Y habló de datos que –afirmó- no se conocen en el estado: en 2022 el sector cultural en México aportó 2.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, lo que equivale a 815 mil 902 millones de pesos, que a su vez significa casi el 3 por ciento del PIB, en sentido contrario, al sector se le dio para operar solamente el 0.8 por ciento del PIB en ese mismo año.
El futuro inmediato, para la dependencia, inscribe la atención y el acompañamiento al proyecto de ley de derechos culturales de Tlaxcala; se impartirá capacitación artística para personas con discapacidad en los parques inclusivos. Se incrementarán los recursos culturales a las poblaciones en desventaja, en tanto que los desvaídos centros culturales recibirán mayor atención y apoyo.
Se diseñarán circuitos artesanales y rutas turísticas, lo que iniciará con un programa de cápsulas documentales, como memoria viva para los artesanos.
La también poeta expresó su interés por el arte “portátil”, que definió como aquellos eventos breves en espacios públicos, con bajos requerimientos, como obras de teatro exprés, cortos coros musicales, “para que la gente se acerque a la cultura sin tener que acudir a un recinto”.
Dijo que iniciará en breve el programa “Adopta un artista. Adopta un artesano”, “que llevaremos a las escuelas para que los alumnos puedan conocer un poco más el proceso creativo y el trabajo artesanal de su propio estado”.
Habrá permanente revisión y diagnóstico de sus actividades y sus faltantes, entre los cuales ubicó una añeja deuda institucional pendiente con la danza.
Otro hueco generalizado en el gobierno es la difusión, la que –aseguró- en la Secretaría de Cultura será revisada y mejorada, se dispondrá de una cartelera web y dijo que el sitio web de la dependencia está ya en el taller de reparación y diseño.
Retoma, no podría ser de otra manera, uno de los ejes insignia del extinto Marvel: la oferta educativa profesional. A las actuales licenciaturas en artes plásticas, en artes visuales y en educación musical, se retomará el proceso de creación de las licenciaturas de artes escénicas y en arte textil. Y se añadirán dos: una en restauración y otra en gestión cultural, “porque iniciaremos el programa de mentoría en gestión cultural. Por supuesto, continuaremos la capacitación en los procesos artesanales”.
Fijó en su programa de operación el rescate y rehabilitación de las diez estaciones de tren abandonadas, que fueron entregadas en comodato a la Secretaría de Cultura para su operación, transformadas en centros culturales.
Habrá, dijo sonriente, cultura incluyente y asequible en el estado. “Continuaremos contribuyendo a estimular y enriquecer la vida cultural en las comunidades. Nos interesa impulsar la diversidad cultural y sus implicaciones populares, para no excluir a nadie”.
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