
José Luis Puga Sánchez
El Laboratorio de Creación e Innovación de Tlaxcala, presentado recientemente, tiene la encomienda de brindar a la comunidad artesanal y cultural las herramientas en materia de derechos culturales, promoción y vinculación entre las distintas ramas artísticas, para una mejor protección y proyección de la cultura tlaxcalteca.
Para ello, se plantea erigirse como plataforma que fomente el diálogo y el intercambio de ideas, experiencias y buenas prácticas entre creadores, para compartir y desarrollar experiencias creativas y saberes artesanales.
Se proyecta convocar a las principales voces experimentadas en materia de gestión e innovación cultural y artística, con el objetivo de encaminar la construcción de un espacio dedicado al fortalecimiento y profesionalismo de la gestión para el desarrollo de proyectos culturales, artístico, comunitarios y colaboraciones.
Las actividades y proyectos que en este ejercicio se concreten, deberán estar dirigidas a fomentar relaciones productivas que permitan el desarrollo y la gestión integral del patrimonio cultural inmaterial y material del estado, la promoción cultural comunitaria y el aprovechamiento de las ciencias y las nuevas tecnologías. Paralelamente, que permitan afrontar los problemas de la convivencia intercultural y del conflicto entre grupos y sectores involucrados en la gestión y reproducción del patrimonio.
En suma, se trata de crear un espacio para la creatividad, la experimentación y la colaboración en las artes, orientado todo al desarrollo de proyectos culturales, artísticos y comunitarios, generar propuestas de política pública y programas culturales, apoyar el fortalecimiento de capacidades y saberes en agentes culturales, así como la consolidación de una red de creadores y agentes culturales en el estado de Tlaxcala
Lucina Jiménez López, directora general de formación y gestión cultural de la Secretaría de Cultura federal, catalogó a la gestión cultural como un campo contemporáneo “muy urgente”, además de adoptar no sólo las modalidades de la profesionalización, sino ser capaz de trabajar en muchos nuevos campos de innovación y de mediación cultural. “Son dos acciones importantísimas que hoy en día un México como el que vivimos profundamente, además interconectado, necesita fortalecer para el sector cultural”, fundamento para la creación de la oficina federal bajo su dirección.
El laboratorio, que nace bajo la conducción de las secretarías de cultura federal y estatal, y con el respaldo de la Unesco, de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, acompañará aquellas iniciativas que se le presenten, sean de índole artística, artesanal, experimental, de personas en este momento privadas de sus derechos o sean parte de comunidades creativas de la diversidad sexual o de personas migrantes, todo en busca de una economía de la cultura sostenible.
Para materializar estas políticas es que se crea la Dirección General de Formación y Gestión Cultural, para –afirmó- trabajar en la formación de esas nuevas capacidades para la sostenibilidad, para poder fortalecer los conocimientos y las prácticas artísticas de una manera más sostenible, pero también para crear una serie de alianzas, siempre “colocando las prácticas comunitarias como el centro del quehacer. Estamos uniendo el mundo académico, el mundo institucional y al mismo tiempo las prácticas culturales comunitarias.
Ese es el mandato –recalcó- para poder hablar del cumplimiento de los derechos culturales, es decir, nuevas capacidades, nuevas herramientas, reconocimiento de quienes construyen la cultura en el día a día, “porque la cultura no la hacen las instituciones, la hacen los pueblos, las sociedades, los sectores artísticos y la ciudadanía, y al mismo tiempo poder buscar cómo ir haciendo ese reconocimiento”.
La inclusión de la Unesco se concreta en el 20 aniversario de la convención de 2005, una de cuyas bases es justamente la valoración y la puesta en valor de las expresiones de la diversidad cultural, que son la manera como se concreta la diversidad cultural de una comunidad, de un país.
El paso inaugural del Laboratorio de Creación e Innovación de Tlaxcala fue la realización del taller “Arte vivo Tlaxcala” en el Palacio de Cultura, espacio donde artistas, artesanas y gestores culturales asistentes presentaron iniciativas que van desde escuelas artesanales de sarapes y barro, hasta galerías y espacios culturales autogestivos.
Fernando Llanos, artista experimental que condujo el taller, brindó acompañamiento personalizado a los participantes, estrategias de gestión y metodologías de trabajo colaborativo, orientadas a la sostenibilidad y al impulso de proyectos innovadores en el ámbito artístico.
Entre los temas abordados destacaron la escritura de proyectos personales, la planeación y difusión cultural, el diseño de estrategias para convocatorias, la organización de presupuestos y la gestión de recursos para fortalecer la actividad artística.