Vie. Mar 6th, 2026

José Luis Puga Sánchez

El pastel de los cinco siglos de vida de la capital tlaxcalteca fue muy grande y enormemente costoso en lo económico, en lo político y en lo social. Sobre una ciudad duramente castigada por una anormalmente violenta temporada de lluvias, con calles muy dañadas por el temporal y una vida social sumamente alterada en su cotidianidad, los gobiernos federal, estatal y municipal montaron una serie de festejos que presentaron como variado, pero desprovistos de conciencia sobre el momento actual en la ciudad. La ciudad de hoy fue desplazada por la ciudad de hace cinco siglos.

Hubo actividades académicas y de investigación, como el congreso iberoamericano en la Autónoma de Tlaxcala, el foro en la Pinacoteca, o presentaciones por el INAH, pero también exposiciones de arte visual, como pintura, grabado o fotografía, también música, danzas de carnaval, coros, un circo instalado en la plaza de toros y un escenario para la presentación de agrupaciones musicales comerciales de gran renombre en el país.

Esa enorme programación celebratoria para una ciudad con 500 años de edad, fue opacada por el enorme abandono que padece la Tlaxcala de hoy, seriamente lastimada en su red de comunicación y en varios de sus servicios, por la dureza climática. El malestar ciudadano por tal condición fue patente en redes sociales y en algunas expresiones individuales y de grupo ante la celebración.

En primer término, a nadie se le ocurrió mostrar alguna reproducción de la bula papal que daría origen institucional a la ciudad de Tlaxcala, bula papal cuya existencia es negada por algunos historiadores, mientras que otros afirman que el nombre de Tlaxcala no existe en tal documento. Se desperdició el momento más propicio para despejar dudas e incógnitas.

Desde la inauguración hasta la clausura, el discurso oficial fue para convocar, así se dijo, al orgullo identitario, pues cinco siglos atrás el pueblo tlaxcalteca “defendió su dignidad, preservó su cultura y sembró las raíces de la nación”. Y el lema “Sin Tlaxcala no hay México”, con visos retadores y de baja autoestima, que busca el reconocimiento foráneo, fue profusamente lanzado.

La gobernadora Lorena Cuéllar fijó postura: “A lo largo del tiempo, algunos contaron su propia historia, pero Tlaxcala transformó la historia. Mientras otros quisieron ver una traición, aquí hubo lealtad a la vida, a la comunidad y a la libertad de un pueblo que se negó a desaparecer”. Y habló de “reconstruir la memoria colectiva desde la verdad”, pero ese aviso se diluyó en la realidad.

Música y baile con zona VIP, solo para funcionarios o invitados especiales, derribada después en una sublevación ciudadana. Circo en una plaza de toros desprotegida por el INAH, un primer cuadro capitalino cercado por elementos de seguridad, dislocada circulación vehicular en calles ya muy dañadas por un temporal anormalmente virulento y cargado, cuyos rudos efectos fueron delegados a Hernando Cortés, pero sin propuestas de solución.

¿Y EL ACTA DE NACIMIENTO?

El debate no es nuevo: ¿Cuándo nació la ciudad de Tlaxcala? La respuesta más usual es que en una bula papal de 1525 se ordena la fundación de Tlaxcala, pero historiadores, entre ellos Armando Díaz de la Mora, han acusado falsedad en esa afirmación, pues en tal documento en ningún momento se mencionaría a Tlaxcala.

La comisión organizadora construida con las instituciones del sector cultura estatal y federal, el ayuntamiento capitalino, la Secretaría de Turismo local, la Universidad Autónoma de Tlaxcala y otras más, no atinaron a despejar dudas, incluso no se lo propusieron. Además, no se puso sobre la mesa, bajo el microscopio, la nueva corriente de pensamiento que sitúa al pueblo tlaxcalteca en la concepción de pueblo conquistador, no conquistado, con todo el cúmulo de reinterpretaciones históricas y consecuencias políticas que conlleva.

No, el objetivo fue hacer voltear miradas hacia Tlaxcala, hacia su gobierno. Las fotografías, los reconocimientos y la utilización de nombres, prestigios y trayectorias fueron en tal magnitud, que mucho del efectivo buscado en la sociedad, el reconocimiento y el aplauso, murió antes de nacer. En sentido contrario, críticas, denuncias y renuncias se esparcieron en las redes sociales.

Los actos de inauguración y de clausura lucieron abarrotados. Las presentaciones musicales rebosantes, pero en redes sociales circularon muy profusamente quejas y reclamos ciudadanos por el “derroche” económico en la celebración, mientras las arterias de la ciudad sufren arterioesclerosis, taponando la circulación de su vida.

El programa oficial de eventos señala en sus primeras páginas que “El centro de Tlaxcala conserva su forma original, el trazo de sus calles y la organización del centro histórico siguen igual que en el siglo XVI”, pero no hubo prueba alguna de ello, no un estudio de la zona antes de la llegada de los conquistadores, antes de erigirse la ciudad, no un estudio de los primeros pobladores, sus templos, sus mercados, sus zonas habitacionales. No estudios sobre su evolución en el tiempo: Tlaxcala hace 5 siglos, hace 4 siglos, hace 3 siglos, hace 2 siglos, cien años atrás…

CONGRESO IBEROAMERICANO SOBRE LA FUNDACIÓN

Marina Téllez González, de la UNAM

Señalada desde la comisión organizadora como responsable de los eventos académicos, la Universidad Autónoma de Tlaxcala llevó a cabo un Congreso iberoamericano, a propósito de los 500 años de la fundación de la ciudad de Tlaxcala, donde participaron ponentes de las universidades Complutense de Madrid y de Extremadura, en España, así como de la UNAM y de la casa.

Amorina Villarreal Brasca, de la Complutense, exploró los lazos comunes entre Tlaxcala y la monarquía hispana y recurrió al trabajo relator del cronista mestizo Diego Muñoz Camargo, quien consignara la firme decisión tlaxcalteca de sumarse a las fuerzas españolas contra los mexicas, obra que solo cobró fuerza a partir de su viaje, en 1584, a la corte de Felipe II, acompañado por una comitiva de tlaxcaltecas, donde presentaron a la lealtad como su moneda de cambio, “por eso se le nombra ‘muy noble y muy leal’” y por ello consiguieron mantener su forma de gobierno, reducir su tributación, autorización para la explotación de algunos productos y construcción de templos.

Otra ponente en este congreso iberoamericano fue Marina Téllez González, de la UNAM, quien habló de las mujeres nobles de Tlaxcala y su papel angular en las alianzas y los nuevos linajes de conquista, pero lamentó profundamente la ausencia de documentos escritos por mujeres.

Dijo que las nobles mesoamericanas ejercieron el poder de una forma muy particular, como fundadoras de linaje, al tiempo que estuvieron asociadas a la legitimidad política de los grupos gobernantes. Esto es, la política del matrimonio como la contraparte de la guerra.

Y abrió polémica en cuanto a las princesas tlaxcaltecas: Atribuyó a Bernal Díaz del Castillo la descripción de que “para ser indias eran de buen parecer y bien ataviadas y traían cada india otra moza para su servicio, y todas eran hijas de caciques”. Pero en sentido contrario, a Muñoz Camargo adjudicó el relato de que “estando, pues, los nuestros en tan buen acogimiento, presentaron a Cortés más de 300 mujeres hermosas y muy bien ataviadas por su servicio, las cuales eran esclavas que estaban dedicadas para el sacrificio de sus ídolos, y condenadas a muerte por excesos y delitos que habían cometido”, para inmediatamente el cronista aclarar que “algunos han querido afirmar que estas mujeres eran hijas de señores principales, lo cual no pasó ansi”.

La participación de Marina Téllez mostró posiciones diversas y hasta encontradas sobre ciertos pasajes de la historia tlaxcalteca, diferencias que reclaman mayor estudio para despejar esas incógnitas, aunque de hecho sí mostró el papel de la mujer como objeto de cambio en los procesos de relación entre los diversos grupos y pueblos.

LLEGÓ LA BIBLIA

Misa del nuncio Joseph Spiteri

Cinco siglos han pasado también de la creación de la primera diócesis de México, asentada en la hoy catedral de Nuestra Señora de la Asunción, por tal motivo el nuncio apostólico en México, Joseph Spiteri, en representación del Papa León XIV, presidió una celebración eucarística. En ese espíritu de autoafirmación, se “confirma a Tlaxcala como cuna de la evangelización en América”.

En 1525, fue erigida la Diócesis de Tlaxcala, la primera en territorio mexicano, desde la cual se inició la labor evangelización en América,

Después de su erección como diócesis en Tlaxcala, la primera en América, la sede episcopal se trasladó a Puebla. Fue en 1959 cuando el Papa Juan XXIII erigió nuevamente la diócesis de Tlaxcala, siendo la catedral la iglesia parroquial de San José.

En 1975, durante el periodo de Luis Munive y Escobar, primer obispo de esta nueva etapa de la diócesis, se solicitó a El Vaticano que trasladara la sede catedralicia al ex convento franciscano de Nuestra Señora de la Asunción. Sin embargo, no se realizó el rito de dedicación del templo, rito que esta ocasión se cumplió.

La celebración este año alcanzó también a la consagración del altar de catedral, después de la adecuación del presbiterio.

LAZOS DE SANGRE

Persisten, imborrables, huellas de la cultura de Tlaxcala en Guatemala. Los habitantes de San Juan Argueta conservan hasta hoy apellidos, tradiciones y expresiones lingüísticas que reflejan su herencia tlaxcalteca viva.

Para estrechar la cooperación cultural, educativa y social entre Tlaxcala y Guatemala, específicamente San Juan Argueta, se propuso formalmente el hermanamiento entre ambas comunidades, como símbolo de identidad compartida y cooperación mutua entre pueblos que comparten raíces tlaxcaltecas, para así mantener viva una historia común.

En 2026 se reconocerá oficialmente a Argueta como descendiente tlaxcalteca, portadora de las raíces originarias de Tecuelhuetzin, bautizada después como Luisa Xicohténcatl.

PURO CIRCO

Carpa anclada a los pilares de la plaza de toros

Polémico, presto para la burla, la ironía, el festival internacional de circo desató una alta asistencia popular, tanto que el gobierno del estado, no una institución en particular, anunció funciones extra, pero a la vez provocó rechazo y reclamos.

Actuaron ahí trapecistas de varios países, payasos de Estados Unidos, una contorsionista de Mongolia, manipuladores franceses de aro, entre otros. Como en la vieja Roma, pan y circo para la plebe, hubo quien dijera.

Pero más encendidos comentarios despertó el hecho de que la carpa estuviera sujeta, mediante gruesas cuerdas y lazos, a los pilares y a los burladeros de esa histórica plaza taurina, inmueble protegidos por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricas.

El INAH cerró los ojos o volteó hacia otro lado.

¿Y LOS TLAXCALTECAS?… EN LA CELEBRACIÓN DE SU CAPITAL

“Ahí está la Tlaxcala que vive, que resiste y que mira hacia el futuro. Hoy, esas memorias, esas voces y esas miradas, convergen en el Festival Tlaxkallan 2025”, dijo Lorena Cuéllar en su inauguración.

Tlaxkallan fue diverso, pues agrupó exposiciones de fotografía, una en el Museo de la Memoria, pequeña y muy focalizada, otra colectiva en las rejas del Palacio de Cultura, una más por mujeres y desde las mujeres en el Museo Miguel N. Lira, también danza, teatro, títeres (no el festival Rosete Aranda), musicales, conversatorios…

Pero no fue el primer festival multidisciplinario en el estado ni en la ciudad, como aseguró la secretaria de Cultura, Karen Villeda. El festival cultural San Francisco, llevado a cabo por tres ediciones, alrededor de 15 años atrás, fue gestado, organizado y ejecutado desde la propia comunidad artística y abarcó diferentes disciplinas.

En este mismo acto inaugural se entregaron reconocimientos e incentivos económicos a los ganadores de la edición XXVI de los Premios Tlaxcala de Artes Visuales “Memorias de tiempos futuros” en las categorías de dibujo, pintura, grabado, fotografía y escultura.

Cada premiado obtuvo 30 mil pesos, un diploma y su inclusión en el acervo de la Secretaría de Cultura, mientras que los segundos lugares recibieron 15 mil pesos. La convocatoria, sin embargo, estipula 33 mil pesos por primer lugar, además de un diploma; no habla de la inclusión de la obra ganadora a ningún acervo. Por tanto, se redujo sin explicación alguna el monto convocado y se obligó a ceder la obra al gobierno del estado. Si hubo algún acuerdo fuera de convocatoria, no fue dado a conocer.

Cabe aquí señalar que días previos a la celebración, en el ciclo Diálogos Circulares que organiza la coordinación de comunicación social del gobierno del estado, la secretaria de Cultura, Karen Villeda, informó que el ganador del concurso del himno de los 500 años había recibido 3 mil pesos. Se le cuestionó sobre la pauperización de los recursos para los tlaxcaltecas, comparado con los 10 millones de pesos destinados para el pago de grupos musicales, a lo que la secretaria contestó que para “mayor apoyo”, el ganador del concurso del himno además tiene la grabación profesional de su obra y una presentación con orquesta sinfónica, pero no habló de ningún incremento de pago adicional, consecuentemente esa presentación con sinfónica en la misma celebración, sucedió sin remuneración alguna, lo cual significa, inversamente al “apoyo”, más actividades por el mismo boleto.

ARTE Y ARTESANÍA DE “INCÓGNITO”

Obra sin créditos

En el Museo de Arte se montó la exposición “500 años de arte y artesanía tlaxcalteca”, que ofrece un fugaz vuelo sobre una multiforme producción artística contemporánea local. En el acto inaugural, Karen Villeda dijo que la muestra contiene expresiones de arte popular, como las artesanías tlaxcaltecas, y una serie de muebles inspirados en la identidad local; subrayó la presencia de obras del importante paisajista mexicano José María Velasco.

Sin embargo, casi toda la colección carece de ficha técnica, consecuentemente la autoría de cada obra, a excepción de Velasco, quedó en el anonimato. Si profusamente en cada acto y ante todos los micrófonos los funcionarios remarcaron la huella digital del gobierno, en esta exposición los créditos fueron solo para ese gobierno, relegando al anonimato la autoría, excepto que la obra se conozca previamente.

Y la colección es multicolor, diversa. Hay ahí pintura fantástica, surrealista, instalaciones con mazorca de maíz, cabezas de toro y caballo con material reciclado, una mesa con su prensa para tortilla, junto a un comal, muestras de bordado, grabados, los muy conocidos bodegones de Armando Ahuatzi, algún mueble con apariencia antigua, encima recipientes de barro, bajo óleos de figuras bíblicas, más recipientes de barro, muestras de talavera y de campanas, una pared hecho con placas de automóviles recolectadas en los estados visitados en aquella “diáspora”, mucho arte contemporáneo, algunos detalles costumbristas, reclamos por la inacción en el rescate de la laguna de Acuitlapilco, un teatrino, fotografía de sitios históricos… y la obra de José María Velasco, esa sí con su respectiva ficha técnica y su crédito, porque él sí lo merece.

CONDECORADO ¡POR TRABAJAR!

El legado tlaxcalteca

San Simón Tlatlahuquitepec, Xaltocan, era un páramo en la década de los 70. Ignacio Lorenzo Casaus Lozano fue nombrado en 1972 agente municipal y a paso medio el progreso se instaló en esa comunidad. “Nachito” presume la realización en su gestión de alrededor de 65 obras, lo que le valió para que el gobernó estatal le rindiera homenaje en el programa “Legado tlaxcalteca”

Totalmente desconocido fuera de su terruño, Ignacio Lorenzo Casaus dijo, en el acto, que inmediato a su nombramiento, “empezamos a abrir caminos en trabajos comunales sin retribución alguna, totalmente voluntario, sin aportación oficial. Todo el trabajo fue del pueblo y tengo relación de la participación total”.

En 2024, el año pasado, y ya sin participación personal mayor, señaló que se realizó la digitalización de los archivos municipales de Tlatlahuquitepec, alrededor de 5 mil hojas, un acervo bastante grande, incluso con documentos que datan de antes de la llegada de los españoles, por ejemplo, mapas de los cinco barrios que en ese momento formaban San Simón. Hoy en Tlatlahuquitepec se imparten cursos de paleografía, para transcribir esos documentos del náhuatl al español.

Y ya no hubo más para exprimir. Nadie, ni la secretaria de Cultura, ni la directora del Archivo Histórico del Estado de Tlaxcala pudieron proporcionar más elementos que justifiquen el homenaje, sobre otros supuestos o potenciales candidatos y candidatas. Nadie más trabajó lo suficiente

MONUMENTOS PARLANTES

San Francisco, un siglo atrás

El palpitar de la capital, sus destellos, sus marcas, su historia, su identidad están bosquejados en el libro “Tlaxcala de Xicohténcatl, Zona de Monumentos Históricos”, presentado en la conmemoración, así como develación de placas con códigos QR y sistema Braille en cada monumento histórico, con el texto explicativo, contenido en el volumen, sobre su importancia, pero a los secretarios de Cultura y de Turismo, al alcalde capitalino, así como al director del INAH solo les importaron los accesos, no el contenido, pues abandonaron la sala antes de escucharse, de vida voz por sus autores, extractos de los textos correspondientes.

En 2026, el año entrante, se cumplirán 40 años de la declaratoria de Zona de Monumentos Históricos al polígono de la capital tlaxcalteca.

En el libro, accesible in situ al texto explicativo correspondiente mediante código QR en el monumento de que se trate, se aborda, como ejemplo, el “niño milagroso” que habita en el recién rebautizado Santuario del Señor San José; la aparición de la Virgen, el pocito y el santuario de Ocotlán; usos y amenazas al río Zahuapan, la evolución del conjunto catedralicio de San Francisco, la arquitectura en la capital, el comercio y las comunicaciones antiguas, el tren de mulas, entre otros temas.

DONAN FACSÍMIL DIGITAL DEL MANUSCRITO DE GLASGOW

Versión del Tonalámatl donado

En esta nueva, súbita y muy íntima relación entre el INAH y el ayuntamiento capitalino, el director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, Baltasar Brito Guadarrama, donó al municipio de Tlaxcala el facsímil completo, en versión digital, del manuscrito de Glasgow, hecho por Diego Muñoz Camargo, que es una versión del Lienzo de Tlaxcala.

Brito añadió que con esa misma la Universidad de Glasgow, Escocia, donde inexplicablemente se resguarda el documento, se trabajará en equipo el análisis de este y otros documentos, pues aseguró que Tlaxcala es de los estados más ricos en materia documental, particularmente en códices, que son manuscritos elaborados con la antigua tradición de escritura mesoamericana.

Donó además una impresión del códice Tonalámatl de Aubin, otro documento tlaxcalteca, un documento más, original de 1778, encontrado en sus “andanzas en mercados y librerías de antiguo”, titulado ‘Las ordenanzas de Tlaxcala’, escrito por un “cacique” local.

Se informó también del registro y asignación de un folio real de las actas de cabildo de 1853 a 1902, en resguardo del ayuntamiento de Tlaxcala, primer paso, confesó el jefe del archivo municipal, Omar Gracia, para buscar la inscripción de ese patrimonio documental en el programa “Memorias del Mundo”, de la Unesco.

Brito: “He trabajado mucho en los pueblos de Tlaxcala, Huejotzingo es un ejemplo de los pueblos que he trabajado mucho…”. Se percató del yerro y trató de enmendar: “curiosamente en sus orígenes dos hermanos fundan Tlaxcala y otros dos hermanos fundan Huejotzingo…”.

Y recordó su publicación del Lienzo de Tlaxcala, esa idea que Brito pirateó a Guadalupe Alemán, pues el investigador había asesorado previamente a la maestra en su edición del Lienzo de Tlaxcala, publicado lujosa y ampliamente, para después Alemán regalarlo a escuelas y bibliotecas, mientras que Brito, un año después, editó su versión del Lienzo, sencilla para hacerla “accesible a todo público” y venderla en 200 pesos. Lujosa y regalada versus accesible con costo de 200 pesos… y sin el crédito de Guadalupe Alemán, que un año después reconoció Brito.

Quedan las interrogantes de por qué la donación fue al ayuntamiento y no al Archivo General e Histórico del Estado de Tlaxcala. Por qué la potencial inscripción de las actas de cabildo en la Unesco, la planea realizar el ayuntamiento y no la Secretaría de Cultura.

PULQUE DE NACIMIENTO

Santiago Nieto Castillo en el Xicohténcatl

El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) presentó en Tlaxcala su estrategia nacional Herencia y Origen, destinada a proteger productos con identidad mexicana, fortalecer la economía local y evitar la falsificación.

El acto no fue desaprovechado por el gobierno estatal, ya que el secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández, entregó al director general del IMPI, Santiago Nieto Castillo, solicitud formal para que se asigne la indicación geográfica al pulque de Tlaxcala, como estrategia de protección. Se pretende que el pulque tlaxcalteca sea reconocido por su autenticidad, valor cultural y profundo arraigo.

RECONOCEN A 500 MUJERES Y OTRAS LO RECHAZAN

500 reconocidas que lo aceptaron

Se les etiquetó como destacadas en su ámbito de desarrollo, pero no se especificó su sello de notoriedad. 500 mujeres fueron reconocidas por el ayuntamiento de Tlaxcala, con ánimo de navegar en corriente segura de aceptación, pero el efecto fue contrario.

Quejas y protestas proliferaron. Se acusó un desordenado evento, mal trato para las damas reconocidas y la utilización política del acto.

Activistas defensoras en derechos humanos de las mujeres y críticas al sistema, Yenny Charrez, Blanca Rugarcia y la investigadora Ixchel Yglesias, aseguraron haber recibido la invitación para recibir el reconocimiento, acción que rechazaron por negarse a la “manipulación política”, por negarse a recibir reconocimiento cuando la agenda de protección a la mujer tiene tantos pendientes.

VISIÓN DE ÉLITE PARA LA POSTERIDAD

Vista de la cápsula del tiempo

La pretensión es mostrar a las generaciones futuras la vida cotidiana en Tlaxcala en el 2025, para ello se depositó una cápsula del tiempo en el arco memorial construido frente la antimonumenta feminista, ex asta bandera, en el bulevar Guillermo Valle, cápsula que se programa su apertura en 2075, dentro de 50 años.

El contenido del estuche está compuesto por cartas escritas desde el presente y dirigidas a los ciudadanos del futuro, cartas redactadas por la gobernadora, por los presidentes del Tribunal Superior de Justicia y de la mesa directiva del Congreso local, por el alcalde capitalino, por la directora del Archivo General e Histórico de Tlaxcala, por el cronista municipal de Tlaxcala, por el rector de la UATx, por el obispo de Tlaxcala, cartas de “grupos de atención prioritaria (mujer, indígena, persona con discapacidad y LGBT)”.

Los escribas no señalados por cargo, solo ubicados en el anónimo concepto de grupo, fueron seleccionados por el comité organizador, pero no fueron identificados, ni se habló de los criterios de selección.

El paquete contendrá además periódicos de los días que duren los festejos de los 500 años, del 3 al 18 de octubre; cartel y programa oficial de los festejos de los 500 años; “souvenirs” de los 500 años, libros conmemorativos (¿¿¿???) de los 500 años, fotografía del comité organizador (de los festejos de los 500 años, es de suponerse), fotografías de TODAS (mayúsculas de Piedra de Toque intencionadas y asombradas) las comunidades de Tlaxcala; también de carnaval y feria (¿sería la feria de la capital?), una memoria USB con poesía y crónica en náhuatl (¿seleccionadas por quién, escritas por quién y con qué tema?), un bastón de mando de Tizatlán, traje y máscara de carnaval (¿cuál de todas sus expresiones en el estado?).

De última hora Coracyt añadió copia de su documental sobre la salida de supuestas 400 familias para repoblar, ¿o conquistar?, el norte del país, así como la Unión de Periodistas de Tlaxcala (UPET) incluyó una muestra de sus cartas de solicitud de información o de quejas por acciones oficiales contra la actividad periodística.

Así, los ciudadanos del futuro, dentro de 50 años, podrán tener una versión de nuestra cotidianidad hoy, vista desde las élites, desde las alturas, desde el poder… y solo muy tenues atisbos al ras de piso, solo destellos de la vida comunal. La historia la escriben los vencedores… en un periodo actual de gobiernos con matiz social… bueno…

El recuento oficial final del acto celebratorio arrojó la realización de más de 120 actividades gratuitas realizadas durante los 12 días, lo que “demostró que la historia no es un relato estático, sino un tejido vivo que se renueva con cada acción colectiva”. Más de 143 mil personas habrían asistido a todos los eventos culturales, artísticos y comunitarios. Y no, no se habló de la inversión económica por evento y global, del costo de la difusión, del monto de pago a participantes locales y foráneos, de la cantidad de foros habilitados…

Durante toda la celebración el concepto más usado por los funcionarios fue “complicidad”. Karen Villeda, José Vicente de la Rosa, Fabricio Mena Rodríguez y Alfonso Sánchez García proclamaron públicamente sentirse parte de un equipo, pues comparten metas y caminos, recursos y programas… Son un grupo. Son “cómplices”. Pero ninguno de ellos expresó ningún vínculo, de tal magnitud, con la sociedad.

Y esa ciudadanía llenó los bailes y fue al circo por iniciativa propia, pero hubo eventos a los que fue necesario llevar escuelas, tal como sucedió en el Centro Cultural Universitario, lleno con alumnos con clases suspendidas.

Así, paralelo al estruendo de cohetes y luces, al lado de la algarabía oficial, la inmensa mayoría del ciudadano común, esas personas que tuvieron que sortear una cotidianidad alterada por un centro cerrado, que se vieron obligados a transitar las pocas calles alternas brutalmente saturadas de tráfico, que aún deben caminar las calles capitalinas en terapia intensiva, olvidadas, sin atención, mientras millones de pesos se entubaron a la celebración, ellos dejaron salir un profundo suspiro de alivio.

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