El último cliente de la noche
Marguerite Duras La carretera atravesaba la Auvernia y el Cantal. Habíamos salido de Saint-Tropez por la tarde, y condujimos hasta entrada la noche. No recuerdo exactamente qué año era, fue…
Marguerite Duras La carretera atravesaba la Auvernia y el Cantal. Habíamos salido de Saint-Tropez por la tarde, y condujimos hasta entrada la noche. No recuerdo exactamente qué año era, fue…
Franz Kafka En estos últimos tiempos, el interés por los ayunadores ha decaído muchísimo. Antes era buen negocio organizar grandes exhibiciones de ellos como espectáculo aislado, pero hoy es perfectamente…
Horacio Quiroga No hay persona que escriba para el público que no haya tenido alguna vez una visión maravillosa. Yo he gozado por dos veces de este don. Yo vi…
Augusto Monterroso Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica…
Fernanda Melchor Felix, qui potuit rerum cognoscere causasVirgilio, Geórgicas, lib. II v. 490. 1 —¿Qué es lo más cabrón que te ha pasado en la vida? —me preguntó Jorge. Estábamos…
J. D. Salinger En el hotel había noventa y siete agentes de publicidad neoyorquinos. Como monopolizaban las líneas telefónicas de larga distancia, la chica del 507 tuvo que esperar su…
Francisco Tario Decía la carta, escrita poco menos que ilegiblemente: “X. X. Esq., 97 Cromwell Road. Londres S. W. 7. Margaret Rose Lañe, inglesa, de 28 años, casada con un…
Guy de Maupassant He recordado esta horrible historia y a aquella horrible mujer, viendo pasear en una playa de moda a una parisiense elegante, conocida, hermosa y adorada. Mi cuento…